La exposición: Claridad, la vanguardia en lucha, se muestra en
el museo de Bellas Artes, es interesante analizar el dialogo que se forma desde
el punto en que lo maneja Didi Huberman, de cómo entre el museo y la exposición
se forma una oposición de poder y
potencia, donde el museo lo llama un aparato de estado, que bien se encarga de
organizar exposiciones, pero exige un centralismo, donde todo lo territorializa
basándose solo en hechos, acciones y resultados, exigiendo el control de todo
lo que sucede dentro de el. Mientras que la exposición vendría siendo una
máquina de guerra, es así un dispositivo asociado al nomadismo, al movimiento, pretendiendo
provocar en el espectador una potencia de pensamiento.
No obstante la revista
claridad buscaba que el arte fuera no solo para la clase burguesa si no, para
que el pueblo tuviera acceso a esta y
que además el mismo arte se adaptara a las necesidades de este. Mezclaba en su
paginas a grandes escritores que
formaban parte del grupo de Boedo y también en sintonía con ilustraciones realizadas
por artistas del pueblo. La revista es expuesta como obra de arte, es imposible
interactuar con ella, agarrarla, hojearla, solo se muestran fragmentos de párrafos,
portadas e imágenes de contenido, la revista es mostrada como cualquier pintura en la pared, se muestra el diseño
gráfico como obra de arte se saca del contexto para el que fue creado y se
lleva a un espacio conviven con obras hechas para satisfacer a los sentidos de
una clase alta.

V.
ResponderEliminarEstán muy bien las relaciones entre Didi-Huberman y la exposición como concepto de curaduría. Lo que queda un poco esbozado, pero no profundizado, es el análisis del concepto de diseño como obra de arte. En ese sentido, el texto de Flusser es fundamental para pensar los modos a partir de los cuales se pueden definir (o no) las distancias entre arte y diseño.
Por último, la foto final debería ser analizada o poner en cuestión algunas de las ideas trabajadas en el texto.
Sebastián.